Silverstone, 8 de octubre de 2025 – Tras un inicio de temporada prometedor, la euforia en Aston Martin se ha desvanecido. El equipo verde se ha estancado en su progresión hasta convertirse en el quinto o sexto equipo de la parrilla, superado claramente por Mercedes y viendo cómo Alpine se acerca peligrosamente. Las sonrisas de principio de año se han tornado en rostros serios y en declaraciones que dejan entrever una crisis interna más profunda de lo que parece. Analizamos las cuatro claves que explican qué está pasando realmente en el equipo de Lawrence Stroll.
1. Las Evoluciones No Funcionan: El AMR25 se ha Quedado Atrás
Es el problema fundamental y el origen de todos los demás. Mientras rivales como McLaren o Ferrari han dado pasos de gigante durante la temporada, las mejoras introducidas por Aston Martin no solo no han funcionado, sino que en algunos casos han empeorado el comportamiento del coche.
- El Problema del Equilibrio: Fuentes técnicas de la prensa especializada, como The Race y Auto Motor und Sport, apuntan a que el equipo no consigue encontrar un equilibrio aerodinámico. Las evoluciones introducidas desde el verano han hecho que el AMR25 sea un coche muy "puntiagudo" e impredecible, muy rápido en ciertas condiciones muy concretas, pero muy difícil de pilotar en carrera.
- Correlación Deficiente: El propio Mike Krack, jefe del equipo, ha admitido en declaraciones recientes que tienen problemas de correlación entre el túnel de viento, el simulador y la pista. En otras palabras: las piezas que en la fábrica parecen ser una gran mejora, no rinden como se espera en el asfalto.
2. La Frustración de Fernando Alonso: "No Podemos Estar Satisfechos"
Fernando Alonso, que a principios de año se mostraba exultante, ha cambiado radicalmente su discurso. Aunque siempre apoya al equipo en público, sus mensajes por radio y sus declaraciones post-carrera revelan una creciente frustración.
- "No tenemos ritmo": Se ha convertido en una de las frases más repetidas por el asturiano por la radio del equipo.
- "No podemos estar satisfechos con ser décimos": En una de sus últimas comparecencias, Alonso dejó claro que el objetivo no es luchar por los puntos, sino por los podios, y que ahora mismo están muy lejos. Este cambio de tono es la señal más evidente de que la paciencia se está agotando y de que exige una reacción inmediata de la fábrica.
3. Fuga de Talento y Dudas sobre el Liderazgo Técnico
Mientras Aston Martin fichaba a golpe de talonario en 2023 y 2024, en los últimos meses se ha producido un preocupante goteo de salidas. Se informa de la marcha de varios aerodinamistas de nivel medio a equipos rivales.
Aunque el liderazgo técnico de Dan Fallows (ex de Red Bull) no se cuestiona, sí existen dudas en el paddock sobre si la estructura técnica por debajo de él es lo suficientemente sólida para competir con los gigantes de la F1. La presión por obtener resultados inmediatos es inmensa y podría estar generando tensiones internas.
4. La Presión de 2026: El Proyecto del Motor Honda
Paradójicamente, la gran esperanza del equipo es también una de sus mayores presiones actuales. El proyecto para 2026, año en que se convertirán en el equipo oficial de Honda, es la máxima prioridad de Aston Martin.
Esto obliga al equipo a dividir sus recursos. Una parte importante del personal y del presupuesto ya está centrada en el diseño del coche de 2026 y en la integración con la nueva unidad de potencia japonesa. Este desvío de recursos, absolutamente necesario para el futuro, podría estar limitando la capacidad del equipo para desarrollar el coche actual y solucionar los problemas del AMR25 a corto plazo.
En conclusión: Aston Martin no está en una crisis de supervivencia, pero sí en una profunda crisis de rendimiento. Se encuentran atrapados entre un coche actual que no evoluciona correctamente y la necesidad de apostar todos sus recursos a un futuro con Honda que, aunque prometedor, todavía está lejos.